Descargas emocionales

Los siguientes textos son simplemente descargas que hice alguna vez en mi vida, porque creo que escribir en una hoja de papel en ciertos momentos despeja un poco la cabeza y hace bien.

jueves, 30 de junio de 2011

Pesadilla real

Me encantaría que fuera una pesadilla, solo eso, algo irreal. Me encantaría decir ¡uh!, que fea pesadilla, pero ya me desperté y es tan absurdo todo lo que soñé que nada de eso podría cumplirse nunca. 
 Pero no puedo transformarlo en una pesadilla irreal, no puedo porque es real, porque es horrible, porque estoy yo parada, sola, frente a mi pesadilla, a eso que nunca pensé que podía ser real. Cuando creí que estaba pasando, cuando pensé que todo iba a estar mejor, cuando todo parecía aclararse, cuando lo negro ya no era tan negro, cuando todo parecía calmarse... supe que no iba a durar mucho tiempo, que era una mejora antes de lo peor, solo eso... Y acá estoy otra vez, parada con mi pesadilla, más real que antes, cada vez más real. Y todavía tengo la ilusión de despertarme y sentirme aliviada porque haya sido todo solamente una fea pesadilla, pero en el fondo sé que eso está muy lejos de pasar, que tengo que ser yo quien enfrente a mi pesadilla, acá, en la realidad. Otra vez, tengo que enfrentarla otra vez, para que por lo menos me deje en paz un tiempito, solo eso quiero, respirar un poco otra vez.

jueves, 16 de junio de 2011

Regando relaciones

Las relaciones son como las plantas, hay que regarlas. Así crecen, así se mantienen vivas, así las alimentamos.
Los amigos, los amores, la familia, las personas que queremos, a los que amamos... si no regamos esos vínculos entonces se mueren, se secan, se quedan estancados en el tiempo. Los perdemos y después cuando nos acordamos que existían o nos damos cuenta que no los queríamos perder, se vuelve difícil establecer la relación de antes. Es más...probablemente no sea la misma.
Ahora... si sobrepasamos los límites, es decir, si regamos excesivamente esa relación, cabe la posibilidad de que la ahoguemos y también se muera.
No ahoguemos y tampoco dejemos que se sequen nuestras relaciones.